19/3/11

Injusticia entre sexos


Estoy muy molesta con las prestaciones que tienen los cuerpos al nacer machos. Ese apéndice, que tienen entre las piernas, les da una comodidad que a las nacidas hembras nos es negada. ¿Cuantas veces estando en una gran ciudad, en una mediana ciudad, en un lindo pueblo, etc. tienes la vejiga llena y no puedes vaciarla a no ser que te tomes un café, un agua, o algo parecido en un bar? Además de que te cuesta dinero añades más líquido a tu cuerpo.

De pequeña, entre los 7 y los 10 años, después de cenar, salíamos al portal 4, 5 o 6 chiquillas y chiquillos. Antes de pegar chicle en los timbres de las abuelas, comprábamos una tajada de sandia al verdulero del final de la calle y charlábamos, siempre escuchando con la boca abierta a los chicos mayores que nosotras. Las chicas más atrevidas, nos poníamos sentadas en la punta de la acera, nos bajábamos las bragas hasta mitad del muslo, la falda tapando las rodillas y con el culo en la acera, dejábamos ir nuestro líquido calentito. Riéndonos con complicidad, veíamos como iba calle abajo.¡¡ Los chicos ni enterarse!!

¿Habéis oído el chiste de SOR MARIANA que saca a las monjas de clausura para que vean cómo evoluciona el mundo? Pues SOR MARIANA ve a un hombre encontrando su libertad en una esquina, se acerca y ve de donde le sale el liquido, con curiosidad le pregunta: ¿que cómodo debe ser este tubito?¿ donde lo ha comprado?

Ay chicas, que injusta es la naturaleza con nosotras!!! Suerte que tenemos recursos para suplir todo lo que se nos presenta sin perder la alegria ni el buen humor ;)

12/3/11

reir , ridere, laugh, 笑, tertawa, rire, barre, riure...

Reírse de uno mismo implica madurez





Reírse con los demás es amistad

Con cada carcajada se ponen en marcha cerca de 400 músculos. Se lubrican y limpian los ojos con lágrimas. Hace vibrar la cabeza y se despeja la nariz y el oído. Ayer lo compartimos. Entra el doble de aire en los pulmones. Se liberan endorfinas. Se agotó el aire del ascensor. Rejuvenece al estirar y estimular los músculos de la cara. Efecto tonificante y antiarrugas. Genera una sana fatiga que elimina el insomnio. A las 3 aún nos reíamos a través del tabique.
Vistos los estudios, me pregunto: ¿por qué no instauramos el Día Internacional del reír a carcajada limpia con los demás y reírnos de nosotros mismos?
Días propuestos: 365 o 366 días del año ( según si es bisiesto o no).

27/2/11

leer, pensar, caminar,...

Puerto Olimpico de Barcelona
Su hijo José recuerdo: un día habían salido de paseo y ella compró un globo de gas. Jugaban alegremente por la calle cuando a él se le soltó. El globo partió cielo arriba, no había cómo detenerle. No es que Floreana fuese una madre aprensiva, pero cuando vio los ojos de José, cuando advirtió en sus lágrimas y en el impotente gesto infantil esa pena tan honda, levantó los ojos al cielo y al atestiguar cómo el globo se elevaba cada vez más alto, más inalcanzable, más inasible, más perdido, experimentó una inexplicable identificación con el dolor de su hijo y no pudo moverse del punto que pisaban sus pies. Se quedó así, inmóvil, contemplando el globo cada vez más pequeño, hasta que desapareció.
El albergue de las mujeres tristes de Marcela Serrano

Me duele el alma. El camino por el parque, en mitad de la ciudad, es un regalo de las “mujeres del agua”. El sol me da calor. Este libro me embriaga. Qué suerte tiene Floreana, yo no tengo un José niño al que recordar. Me dijeron que nació muerto, pero no vi su cuerpo.

18/2/11

educar a una hija

Soy Marisa y os presento a mi hija Irene. La estoy educando en la libertad, para que pueda escoger el camino que más desee, cuando esté preparada. Gráficamente la presento en esta imagen donde ella está dentro de esta jaula de oro con la puerta abierta. Jaula que representa mi amor y mi protección. Le doy, dentro de su entorno, unos zapatos de princesa, un balón de básquet y una rosa roja. Le explico que entre los barrotes dorados puede observar un coche que la puede llevar donde ella escoja, un autobús que puede compartir con compañeros de colegio, una jirafa y un caballo que son animales que no presentan peligro, porque están en el zoo o en una cuadra y muchas plantas bonitas que dan aire puro. Quiero a mi Irene.



Soy Carme y os presento a mi hija Irene. La estoy informando de lo que hay en su entorno, esperando que con libertad escoja el camino que más desee. Tiene tierra fértil a sus pies, vegetación en su entorno, elementos de juego, animales varios, que con sus características, se asemejan y pueden mostrar la variedad de personas que comparten el micro-maxi cosmos de su vida. A partir de los conocimientos que le trasmito y de las vivencias del día a día, podrá ir por el camino que más le plazca. Estoy orgullosa de haber engendrado y parido a esta hija. La amo.

Por supuesto, yo soy Carme

6/2/11

¿quién marca el ritmo?

La mamá con la compra marca el ritmo del día, el hijo ha de seguir ese ritmo, que seguramente no puede seguir y lo más importante: NO le apetece seguir.
Los adultos, tanto madre como padre, marcan el tiempo, el espacio y el día a día bajo sus necesidades principalmente en el camino de casa a la escuela. Por cierto, ¿no observáis que cada vez hay más padres con los niños de camino a la escuela? ¿Sera producto del paro? Si es así, algo positivo hay en la situación laboral.
Seguro que hay niños perezosos, niños lentos, pero también seguro que hay padres demasiado activos y/o demasiado rápidos (con un cohete en el culo, que diría mi abuelo). Hay culturas, como la musulmana, que el hombre siempre va dos pasos y medio por delante de la mujer, independientemente de que la mujer transporte el carro de la compra, el cochecito del niño o el fardo del equipaje. Supongo que es una demostración de marcar el terreno y recordar quien manda en la familia.
Hace muchos y muchos años, cuando yo era una princesa… uixxxxxx!!!! perdón, cuando yo era maestra, una madre siempre llegaba a las 9:30 horas de la mañana con sus 2 hijos. Cada día, cada día. Le comentamos que debía ser puntual y si siempre eran 30 minutos de retraso, seguro que podía organizar la mañana para ahorrar esta disfunción. La madre con el ceño fruncido, nos dijo: “no puedo ser más puntual, nos levantamos temprano y es mucho trabajo para mi sola”. Al preguntarle a qué hora se levantaban, nos respondió: “a las 8:15 horas de la mañana” . Puafff, no supimos si reír o llorar.
Aplaudo la organización del tiempo entre los protagonistas. Padres, madres todo es posible.